Trabajo con lo que tengo cerca.

Cosas aparentemente nimias que para mi constituyen focos de extrañeza, como si se tratara de hitos importantísimos que permiten abrir mi relación con la experiencia cotidiana.

Algas varadas en la playa, rocas al borde del camino, desechos citadinos o el sonido de mi vida diaria, son algunos ejemplos de estas cosas que me entregan un campo material que exploro desde diferentes aproximaciones.

Uso objetos, instalaciones, gráfica y acciones, para ampliar mi relación con la realidad. Busco lo obvio, el desecho y lo arruinado; el color en su persistencia intima y la ironía como aproximación asintótica a lo que me rodea.

Me interesa esa parte desapercibida de la realidad y cómo muestra lo que normalmente doy por sentado.